9 de septiembre de 2008

Cansancio



Quizás, sólo quizás, el gran problema de la religión sea un defecto de formas. Ellos siempre dicen ¿para qué? Si empezasen a preguntarse ¿por qué? en su lugar, las respuestas serían otras.

Claro que de ello ya se encarga la ciencia.

- Pablo dixit.

8 de septiembre de 2008

Palabras

¿Por qué siempre acabo volviendo al mismo sitio? Quiero decir, aquí estoy de nuevo, hacía tantísimo que no me planteaba ponerme a redactar palabras, que formen frases, que luego formen párrafos, que a su vez formen un texto pero que nunca nunca forman una solución... por lo menos ayuda. Pero aquí estoy de nuevo, dispuesto a aburrir, a entretener, a que la gente piense que mis palabras son sólo palabras, que formarán frases, que formarán párrafos, que formarán textos que se perderán con el tiempo. Y es que sólo echamos de menos las cosas buenas cuándo las perdemos o cuando volvemos a necesitarlas después de un tiempo.

La cuestión es que lo queramos o no estamos condenados. Condenados a volver a cometer los mismos errores, a caer en las mismas trampas, a sucumbir a viejos amores. Si así será para el resto de mi vida entonces a estas alturas ya se lo que me espera: una especie de espiral decadente en la que poco te queda más que agarrarte a las cosas que sabes que funcionan, intentando no dejarte arrastrar por la corriente y zozobrar como un barco de papel en un mar que curiosamente sabe salado...como las lagrimas. Y por extraño que parezca creo que siempre acabaré volviendo aquí, a la válvula de escape, a escribir palabras que formen frases, que a su vez formen párrafos, que a su vez formen textos, pero que nunca me den una solución clara a casi nada... bueno, por lo menos ayuda.

5 de julio de 2008

Espiración.

El cursor parpadea en la pantalla de mi editor de textos, incansable, mirándome acusadoramente, como resuelto a decir que abandone, hoy no es tu día parece anunciar entre gestos binarios. Ahora estoy, ahora no, y las letras que no aparecen. Vacío, el concepto, poderoso entre titanes, siempre ha evocado en mi mente mares de oscuridad, inacabables y terribles. Sin embargo, ahora vacío es blanco, blanco inmenso. Enfurece, calla con el silencio, se impone por encima de la voluntad y de la fantasía. Asociamos el blanco con la pureza; a mí, ahora, me parece de todo menos puro.


Tarde tras otra van cayendo las hojas, blancas y vacías, ausentes de vida. Y yo con mi cursor, que me mira con gesto lastimero, aunque sepa que no deja de ser solo un cursor, no puedo reprimir un leve sentimiento de asco y culpa. Con esfuerzo absurdo empiezo a imprimir palabras vacías, una tras otra, sin coherencia ni motivo. Ahí donde antes adivinaba sin esfuerzo el lugar del concepto, ahora solo hay blanco, blanco inmenso. Enfurece, calla con el miedo, llama a la nostalgia y a recuerdos pasados, en su momento brillantes, felices, tristes, emotivos, ficticios, transformistas, efímeros, añorados. Asociamos el blanco con la paz; a mí, ahora, me parece de todo menos pacífico.


Y entre tanto vacío se revuelve el deseo, deseo de escribir, o quizás, deseo de tener a alguien a quien escribir, o quizás, el deseo de escribirte. Por algo hay que empezar, no rendirse ante el vacío, escribir por escribir para, al final de cada párrafo, darte cuenta poco a poco de que el absurdo que todo lo anterior supone representa lo absurdo de tu situación. Solo en medio del vacío te das cuenta de cosas importantes, de lo valiosa que es la esperanza, de lo grandes que son los sueños, del horror que supone perderlos. Y todo esto para decirte, detrás de tanta palabreja lastimera, que no quiero perderte, no quiero olvidarte, no quiero rendirme ante el vacío.

3 de julio de 2008

Y ponerle cara a la libertad...

¿Sabes? De pequeño siempre corría buscando lo que venía después de la lluvia, aquella pequeña joya... Por un tiempo creí que se encontraba en mis manos... Por eso me peleaba tanto... Pero estaba equivocado...

Si hoy puedo avisar al cielo de que pronto será mío, es solo porque encontré aquella pequeña joya...


Ha dejado de llover, y ya he empezado a cojer todo lo que hay debajo del arcoiris...

David D.

26 de junio de 2008

Viejos jóvenes conocidos

Otra vez este maldito túnel, no sé cómo he vuelto a llegar aquí... Todo está como siempre, este maldito olor a derrota, las paredes marcadas por el desasosiego, esta oscuridad cargada de desdicha…

Hacía tiempo que no veía este túnel, por lo que parece las cosas no van demasiado bien fuera… Si no, de qué iba a estar yo aquí… ¿Qué puede haber pasado?
Aún con tristeza, este lugar me trae recuerdos, buenos recuerdos; y es tranquilo, quizás me quede un tiempo aquí, se está bien para poder reflexionar, pensar en cómo ganar fuerzas para dar otra vez el primer paso.
Pero esque estoy tan cansado… no podría ser todo tan sencillo, claro, si no, ¿qué clase de futuro me esperaría?
Una vez, cuando aún era inocente me dijeron una y otra vez que la vida es levantarse y caerse, levantarse y caerse… hasta la saciedad… Nadie me avisó que fuera tan duro a la larga.

Cuando pasa un tiempo siempre hago lo mismo, llamo y llamo para ver si hay alguna otra alma cándida por aquí… …Nadie contesta.
Bueno, mejor, estoy algo harto de verme obligado de reconocer caras… nombres… Es tan agotador… Una temporada aquí me sentará bien, sí.

Avanzo y avanzo, pero… Por lo visto este túnel es inmenso, no hay nada, solo cenizas y polvo… Exceptuando esas cabezas cornudas que asoman de vez en cuando, pero nunca contestan, son unos egoistas, anónimos huraños, acostumbrados ya al avaricioso éxtasis de la reflexión… ¡Bah! Que se pudran en su propia estupidez…

¡Dios! ¡Quiero salir de aquí! Busco y busco una salida, jamás la encuentro, por lo visto… esto va para largo… tengo miedo de pasarme una eternidad aquí y acabar convirtiéndome en una de esas sombras anónimas…

Me sentaré aquí y esperaré… por lo visto, el tren de la soledad es caprichoso con el tiempo de su penitencia…

29 de abril de 2008

Invidente

Es imposible, es simplemente imposible... aquella luz se ha apagado. Solía mirar por mi ventana todas las mañanas para verla lucir, siempre encendida y siempre dando más luz que el mismisimo sol y ahora, de un plumazo, se apagó. Mis ojos ya no sirven de nada si no puedo ver gracias a ella, y mi corazón no vale más que para mantenerme con vida ahora que se apagó...y no se si lo quiero.

Quizás me acostumbre demasiado, quizás incluso no se haya apagado del todo, pero aunque consiga volver a verla lucir no es lo mismo... puede que en un futuro, pero de que me sirve si ya no puedo ver, ni oir, ni sentir.

Y de nuevo las paredes frías del mundo se cierran contra mí, me encogó y grito, preguntándome el por qué, pero nadie responde. Claro, tampoco puedo hablar. En un espacio cada vez más pequeño busco una salida y solo aquella pequeña luz distante que alejaba todos los males me da un poco de calor en un día en el que el sol me enfría tanto, pero ya no es lo mismo. Solo me queda intentar esconderme, intentando ver algo sin ojos, intentando que la luz vuelva a radiar de nuevo como sólo ella sabía, pero a lo mejor ya no será lo mismo, y tampoco sé si quiero eso... Las paredes se siguen cerrando....brilla... por favor.

5 de abril de 2008

Seguimos siendo decentes

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí aquí por última vez, quizás demasiado. Han cambiado muchas cosas desde entonces, incluso he leído la última entrada que hice y todo por lo que me encontraba mal cuando la escribí no solo se arregló, sino que ha salido de la mejor de las maneras posible. También han pasado muchas otras cosas pero al intentar reanimar del coma en el que habíamos dejado al blog me he dado cuenta de que hay cosas que no cambian. Por ejemplo, hemos comprobado que Pablo y David siguen siendo muy buenos escribiendo; compruebas también que la gente que merece la pena sigue a tu lado, que merece la pena ser buena gente.

El espíritu del blog es otra cosa que sigue intacta y es otra de esas cosas que quizás no se ha explicitado suficiente. No podemos decir que todo lo que escribamos aquí sea útil, haga pensar, ni siquiera que lo hagamos con intención de entretener a alguien...en muchos casos gente decente es una válvula de escape para muchas cosas, y nos ayuda a expresar sentimientos con una razón bastante egoísta: la de no dejarlos crecer en el interior hasta que exploten. Sin embargo, somos personas decentes, lo que significa que en la mayoría de los casos queremos que lo que hacemos ayude a alguien. Si este blog consigue hacer pensar aunque solo sea una vez a una persona sobre una sola cosa, ha merecido la pena. Y esa actitud es otra cosa que no ha cambiado con el tiempo...seguimos siendo decentes.

Guía.


3 de abril de 2008

Bossanova

Hay pocos momentos en la vida en la que uno/a se sienta en armonia con lo que le rodea
Hay menos momentos aun en la que uno/a se sienta feliz con la armonia que se ha creado
Hay demasiados momentos en los que uno/a cree que no hay mas momentos felices
Hay miles de esperanzas detrás de mil puertas
Hay mil puertas que se cierran delante de las esperanzas
Hay cientos de personas capaces de hacerte feliz
Hay cientos de posibilidades de que cien personas te den cien decepciones
Hay diez creencias en mi filosofia
Hay diez filosofias en mi vida
Hay diez vidas en mi corazón
Diez corazones que sin tralla en el momento arrasan con todo mi dolor...
Hay un sol brillante en mi vida
Hay muchos momentos en un dia
Hay muchas dias de momento
Muchas vidas en un momento
Nada por lo que cerrar los ojos
Nada con lo que tropezar
No Hay mas que mirar para ser feliz
Hoy tambien vivo con todas mis fuerzas